domingo, 3 de septiembre de 2017

Punto de inflexión

Son las 3.46 del domingo 3 de septiembre de 2017 y llevo prometiéndome que haría esto desde hace mucho tiempo, así que ha llegado el momento.

Este año ha sido uno de los más importantes de mi vida. Y cuando digo año debería limitarlo a curso: desde septiembre del 2016 hasta finales de agosto de este año, es decir, hasta hace tres días. Además, éste verano ha sido el más importante de mi vida. No me puedo atrever a decir el mejor curso o el mejor verano, pero sé que estos últimos doce meses he conseguido conocer muchas cosas y aspectos sobre mí y mi circunstancia, y que mi mirada y mi pensamiento han cambiado simultáneamente, o se han visto obligados a cambiar, pero me alegro mucho de que esto haya ocurrido.

2º de Bachillerato ha sido un curso bastante interesante de analizar. De lo que es en sí el curso no voy a hablar la verdad. Pensé que sería interesante plasmar mi punto de vista sobre este último año pero mi único consejo es que si de verdad vales para estar ahí, es decir, si has conseguido llegar sin dificultades en ningún otro curso, te lo vas a sacar sin problemas. Y la selectividad tambien. Prometido.
Segundo de Bachillerato no ha sido intenso por el curso en sí, no. Cuando pienso en el primer día de segundo lo veo como un acontecimiento lejanísimo. Me cuesta pensar que haya pasado solo un año. Y a la vez todo ha pasado volando desde ese día. ¿En qué momento he parpadeado y estoy entrando a la Universidad en menos de 48 horas? Hola. Hola. Adios Y esta lejanía que siento con respecto a ese día es porque como ya he dicho con anterioridad, yo y mi circunstancias han cambiado.
En 2015, escribí y guardé en una cajita, todas las cosas importantes que me pasaron durante ese año. Y hubo unas cuantas. Y este año quise hacer lo mismo pero al final se ha quedado en un intento fallido. Así que la acabo de abrir para estar documentado de mi realidad, y he flipado muchísimo con lo que he leído. Pero he flipado más con mi capacidad de predecir el futuro. Pero a lo que ibamos, hablemos de mi realidad y no de mi clarividencia.

El 1 de Enero yo creía en mi interior que tenía trece "amigos". Lo pongo entre comillas no con rintintín, sino porque el concepto de amistad que tengo en este momento es muy diferente al que tenía por aquel entonces para llevar a cabo esa agrupación. Pero de eso ya hablaré luego.
Sin embargo me alegra saber que de entre esos 13 "amigos" están todas las personas que me gustaría llevar conmigo a esta nueva etapa (Aunque tambien me ha dado pena ver que durante estos ocho meses no se ha incorporado nadie nuevo)
Mis relaciones de amistad se han mantenido prácticamente estables en cuanto a la aparición o desaparición de personas. Es cierto que algunas han cambiado mucho desde Año Nuevo, y que ha habido una baja bastante impactante, y en principio inesperada, pero así es como se desarrollan las cosas y no me desagrada nada su evolución. Todo pasa por algo.

En la vida creo que soy una persona por lo general curiosa, observadora e inteligente socialmente hablando (Este último adjetivo es una opinión personal, pero muchas situaciones me han dado la razón asi que voy a creerlo así, por algo me interesa y voy a estudiar Políticas y Sociología) y por ello analizo muchas cosas que en apariencia la mayoría de la gente parece ni reparar en ellas. Hay veces que me gusta estar pensando, en plan reflexivo y puedo llegar hasta a pasarmelo bien haciéndolo (esto solo pasa en dos situaciones: cuando estoy en la cama intentando dormir o en otra circunstancia que debo omitir por posibles lectores que haya).
Entre esas cosas en las que reparo y analizo, está la variedad, cambio y movimiento migratorio que he experimentado con mis amistades a lo largo de los años: Durante la etapa del colegio cambiaron. Pero desde que entré al San Nicasio (mi instituto) en 2011, hasta que salí de él hace cuatro meses, me he cruzado con muchísimas personas en mi camino. Y sobre todo desde tercero de la ESO, momento y curso en el que creo que comenzó mi adolescencia como tal (los dos años anteriores habían sido de preparación).
He sido como un pajarito sobrevolando distintos nidos, donde dejaba caer plumas, un trozito de mí, (como mola la metáfora, jeje). Pero muchas de esas plumas ya volaron de los nidos.
Sinceramente estoy muy contento de toda la gente con la que me he juntado a lo largo de estos años. Los que bien, los que mal, los que siguen, los que se van, los que no quisieron que esté, y los que no quiero que estén.
Todos me han aportado en su momento cosas positivas y de todos puedo sacar una gran lección. A veces una lección para mi yo, otras para mi circunstancia, y unas últimas para la vida. De los aciertos se aprende, pero de los errores se aprende muchísimo más. Asi que gracias a todos esos errores que habéis pasado por mi vida.

Me encuentro en un momento en el que no tengo ganas de sentir odio, desprecio o rencor por nadie. Creo que es suficiente con sentir indiferencia o insignificancia por aquellas personas que pudieron importar en su momento e hicieron daño. Y por eso mismo, siempre he estado y seguiré estando abierto a tener conversaciones para quién las quiera tener, y solucionar problemas que pudieron no erradicarse en su momento. Sin embargo, con honestidad admito que estoy dispuesto a esto, por mí. Es decir, no me importaría hacerlo por mí. Porque sí. Porque creo que es la mejor forma de desprenderme de cualquier sentimiento negativo o de rencor (si los hubiese) que pudiera albergar. Pero no lo hago para volver a ser lo que una vez fuimos. No es esa mi intención con esta carta blanca.

Otra de las cosas que he descubierto este año es cómo es la definición que yo aplico al término amistad, y todas las cosas que he aprendido sobre ella. Para mí hay tres clases de amigos:
La primera. La de amigos. La de amigos amigos. Los que los refranes te dicen que se cuentan con los dedos de una mano.
La segunda. La del resto de amigos. Ésta es la última clase en la que de verdad las personas que la componen son amigos. Por cosas de la vida no están en el primer grupo pero me aportan, entre muchas otras cosas colectivas e individuales, confianza y comodidad (dos aspectos muy importantes de los que hablaré ahora)
Y la tercera y última clase. Aquí están amigos de amigos, compañeros, gente que aunque no tenga un vínculo tan estrecho con ellxs, si alguien me pregunta ¿quién es?, yo contestaría: un amigx míx. Aquí no está incluida cualquier persona que me caiga bien eh, no confundamos amigo con conocido.

Aparte de esta pluralidad de significados que aplico a la palabra amistad, tambien he aprendido muchas cosas sobre ella, y con ello, muchas otras tantas sobre mí.
En las relaciones personales (no solo de amistad sino tambien familiares y amorosas) puede suceder a veces, que se construya una dependencia emocional de una persona con otra. Esto es algo que no me gusta que ocurra. Por lo menos que me ocurra a mí. Ni yo depender de nadie, ni tener a nadie dependiendo de mí. La primera situación me produce ansiedad, y la segunda me agobia exageradamente. Cuando esta dependencia se convierte en algo obsesivo, y empieza a suponer un riesgo para la propia salud mental, entonces ya no hablamos de una relación de dependencia, sino de una relación tóxica. Las cuales hay que cortar de raíz o terminarán por consumirte.

Para mí hay dos cosas que son básicas para conectar con una persona. Dos cosas que valoro por igual en todas mis relaciones de amistad (aunque con cada persona tienen efectos diferentes), y que por tanto para mí son las más importantes.
La comodidad de ser con alguien y no de estar con alguien. Con cuántas personas estamos y sin embargo con qué pocas somos
Y la confianza. La confianza este año me ha abierto los ojos en muchísimas cosas. No solo la confianza que yo he podido depositar en otras personas, sino el concepto en sí. La sinceridad. El falseo.
Diría que me cuesta confiar en la gente pero es mentira. Sin embargo decir que soy un confiado tambien lo es. Hay personas y personas. Gente que inspira confianza en dos días y gente que después de dos años sigue provocandome desconfianza. Nos movemos y actuamos en base a vibraciones que sentimos y percibimos sobre los demás.

Este año he jugado mucho con la sinceridad. Y me ha resultado un arma de doble filo. Me considero una persona bastante sincera aunque algunos falsos opten por llamarme falso. Esa misma sinceridad que ha conseguido arrancar de mí confesiones inevitables, intentos de solucionar problemas, o de aclarar ideas; también me ha supuesto unos efectos colaterales que a primera vista sólo han sido negativos (pero qué como a todo, le he conseguido sacar su parte positiva y útil para seguir aprendiendo)
La sinceridad es algo que todos rogamos a los demás, pero que cuando nos la encontramos de cara y sin esperarnosla, incomoda. Creo que he provocado una gran cantidad de situaciones comprometidas con mis palabras éste año, (el alcohol ha influido mucho en esto, la verdad. La frase "los niños y los borrachos siempre dicen la verdad" podría confirmarse tras mis experiencias), pero para mí esas conversaciones nunca han sido incómodas. Me ha gustado tenerlas. Para algunos, muchas de las conversaciones que he tenido es de "estar rayado", "son innecesarias" o no le han dado el valor y la importancia que yo si le he llegado a dar. Pero para mí no es así, y durante mucho tiempo he estado creyéndomelo. Porque he permitido que las opiniones de otros influyesen en las mías, sobre mi mismo. Pero ya no.

Por eso también me ha dolido descubrir que muchas de las cosas que me han podido doler, molestar, rayar o enfadar con otras personas, han sido por mi entera culpa y en ningún momento por la suya. El error ha sido siempre mío pero no lo he podido ver bien hasta este verano. No lo he podido saber con certeza hasta que han pasado X cosas, que han desembocado en otras Y, y han acabado formando una situación Z.
El error ha sido siempre mío porque durante mucho tiempo he ubicado a gente que ahora está en la segunda clase de amigos, en la primera. Hoy me sobran dedos de una mano donde antes me hacían falta más de dos.
Y eso me gusta. Me encanta en el fondo. Porque me siento muy estúpido e inmaduro en muchas situaciones en las que he dado importancia a conflictos con personas que no la tienen, por ello me alegra saber que la culpa ha sido mía. No deberíamos valorar a quien no nos valora. Y con la misma mentalidad debemos responder ante sus actos.

He perdido el interés en muchas conversaciones porque no me gusta el puerto al que son dirigidas. No me gusta la gente que influye exteriormente en ellas y que sólo sabe contaminar las aguas. Me he excusado y abierto en canal en situaciones que no merecían la pena, porque o bien esas personas no merecen la pena, o bien porque mientras lo he hecho, a la única persona a la que le afectaba o importaba de algún modo esas palabras era a mí. Por eso no quiero cometer estos mismos errores. Estoy viendo muchas similitudes entre mi pasado y mi presente de piedras con las que estoy volviendo a tropezar. Pero de verdad que estoy contento con todo lo que se me está revelando y con mi forma de canalizar lo que pasa a mi alrededor. Hay algunas piedras que ya he sabido catalogar y sé que si las encuentro en mi camino, haré todo lo posible por bordearlas y no cruzarme con ellas.
Y luego están las otras piedras. Que para cuando te has querido dar cuenta de que estaban, tienes una roca gigante aplastándote encima y lo único que puedes hacer para deshacerte de ella es esperar. Con esas espero no volver a toparme. Por mi bien. Y por mi seguridad.

Me gusta el viaje que he emprendido hace poco. Me ha costado mucho llegar a este momento y por eso ahora quiero exprimirlo y tengo como la necesidad de dejar constancia de ello en todos los sitios. Por si en algún momento el avión baja a tierra porque está cansado y necesita repostar combustible, que vea que una vez supo volar y que puede volver a hacerlo.
Este año he descubierto la lección más importante que voy a aprender en la vida. Estoy a punto de desvelar el secreto de mi aprendizaje y la esencia en la que a partir de ahora quiero que estén envueltos el resto de mis días. Y es que soy la persona más importante que voy a tener nunca. Soy la persona que más me puede llegar a querer nunca. Y por eso no puedo permitir infravalorarme nunca. No puedo permitir mirarme al espejo y no gustarme. No puedo pensar que mañana despertaré siendo alquien que no sea yo, y por eso mismo, como no podemos cambiar quiénes somos, tenemos que construir cómo queremos ser.
No modificar mi personalidad, por supuesto. Pero sí la mentalidad, las ideas preestablecidas que tengo asentadas en mi cabeza, los prejuicios, los problemas, los complejos, la forma que tengo de ver el mundo, a las personas que lo forman, y lo más importante: la forma de verme a mí.

Éste discursito hubiese sido genial hace dos semanas, cuando mi autoestima nunca se había encontrado tan alta, y consecuencia de ello fue ésto

Quería que si algún día me encontraba sin combustible, y sin ganas de volver a hacer despegar al avión; saber que hubo un día en el que ese avión supo lo que era el cielo.
Me ha gustado la sensación. Me ha gustado mucho la sensación de mirarme al espejo y gustarme. Y me ha gustado mucho más, la sensación de mirarme al espejo y gustarme no solo por lo que reflejaba el cristal. Y sienta muy bien cuando no tienes esa sensación todos los días.
Estoy muy orgulloso de que aunque las opiniones sobre mí de personas cercanas puedan influenciarme; las únicas que pueden hacerme daño son las mías propias. Por eso me gusta la mentalidad que estoy trabajando por conseguir. Por mí.

Mi último año de instituto finalizó hace cuatro meses. Mi primer verano como mayor de edad ha concluido y con él todas las experiencias por las que he estado comiéndome la cabeza meses: La graduación. La selectividad. Mallorca. El Arenal Sound. Mi cumpleaños... y todas ellas ya forman parte del pasado. Un capítulo muy importante concluye dejando paso a otro que se postula como buen adversario de su predecesor. No quiero llenarme la cabeza con expectativas de la nueva etapa que va a comenzar. Solo pido que me sorprenda. Eso es todo.

Quiero seguir desnudándome conmigo mismo. Quiero seguir conociéndome. Hallando nuevas cosas que desconocía por completo de mí. Quiero seguir leyendo libros que me abran la mente. Y no solo la mente, sino también la vida. Que me hagan replantearme todo. Que destruyan todos los conocimientos que he diagnosticado como verdaderos sin ni siquiera saber sus fundamentos. Que me hagan pensar. Que me hagan filosofar.

Anoche escribí que esta entrada había terminado de ser escrita a las 6.44 de la madrugada. Porque así fue. En el bloc de notas del móvil. Pero mentiría si afirmo que al pasarlo a ordenador, la redacción no ha sufrido varias modificaciones. Porque así ha sido.
Termino oficialmente esta carta de reflexión a las 18.28 del mismo día. Creo que esta entrada ha podido ser bastante poco interesante a no ser que te hayas podido sentir aludido en algún momento leyendo esto, pero no lo ha sido para mí. Me ha gustado plasmar en el blog todas las cosas que ahora mismo bailotean por mi mente.

Siento no haber escrito durante tanto tiempo pero os aseguro que sigo igual de motivado que el primer día. Tengo muchísimos temas sobre los que quiero explayarme y ahondar, pero no he conseguido sentir la inspiración para hablar de ellos como la tuve con la entrada anterior. Pero prometo que acabará llegando. Porque todo llega.

Gracias por leerme y, ¿feliz Septiembre?

jueves, 20 de julio de 2017

Orgullo Hetero

El 28 de junio de 1969 tuvo lugar la primera manifestación del colectivo LGTBI en Nueva York, debido a los continuos abusos recibidos por parte de las autoridades policiales de los Estados Unidos. Gracias al éxito de los disturbios ocurridos ese día, se estableció que durante esa semana, se celebraría la semana del Orgullo Gay.

El 17 de mayo de 1990, la homosexualidad fue eliminada de la lista de enfermedades mentales de la OMS (Organización Mundial de la Salud), día por el que se celebra el Día Internacional contra la Homofobia y la Transfobia (IDAHO).

La primera pareja homosexual que pudo contraer matrimonio, lo hizo el 1 de abril de 2001, en el ayuntamiento de Ámsterdam, Países Bajos, siendo éste el primer estado del mundo en permitir los matrimonios entre personas del mismo sexo. España, por si alguien tenía alguna duda o mera curiosidad, fue el tercer país en aprobarlo, en el año 2005.
No fue hasta el 26 de marzo de 2007, cuando se redactó un documento de los Derechos Humanos en el que se especificaba la aplicación de la legislación internacional en derechos humanos a las cuestiones de orientación sexual e identidad de género.

En la actualidad, 72 estados penalizan las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo, con multas, detenciones o agresiones, y en ocho estados incluso con la pena de muerte.

Por último, en Chechenia, una república independiente localiza en Rusia, el gobierno lleva a cabo con la ayuda de los familiares, persecuciones con secuestros a personas homosexuales para su posterior ingresión en campos de concentración donde se les criminaliza, tortura y asesina por su orientación sexual.
Este caso ha sido denunciado por una periodista que fue amenazada de muerte por hacerlo, y la respuesta del gobierno ha sido negarlo, alegando que los homosexuales no son personas; son demonios. En nuestro territorio no hay nadie que sea gay, y si lo hubiese, la familia ya se encargaría de solucionar el problema
Si alguien quiere saber más sobre este terrible tema, puede pinchar aquí donde explican mejor todo el caso.

Mientras estás leyendo esto, en cualquier parte del mundo, hay personas cuyas culturas y religiones han hecho creer que están enfermos; niños que reciben toda serie de insultos y humillaciones por parte de compañeros que debido a la falta de información y educación dada en sus casas y en los colegios, no son capaces de comprender que un niño pueda tener vagina, o que una niña quiera jugar a mamás en vez de a papás y mamás.

El Orgullo Gay, el cual muchos heterosexuales critican por la supuesta discriminación hacia su mayoritario colectivo, no es solo una fiesta a la que ir a emborracharse y recoger condones. Puede que para vosotros lo sea; este año en el orgullo he podido observar a toda esa gente intolerante que durante todo el año llama "maricón" de forma despectiva a chicos por la calle y que sin embargo ha querido estar en primera fila el día del desfile, haciéndose fotos con las travestis más despampanantes que pasan por su lado para luego reírse con sus colegas de su enfermedad mental... entiendo que para ese tipo de personas, que por lo general suele ser un sujeto hombre blanco heterosexual y cisgénero, la semana del Orgullo Gay solo sea eso, una simple fiesta.
Para mí, os puedo asegurar que no es solo eso. Está claro que si el Orgullo fuese una serie de procesiones, en las cuales tuviera que azotarme en la espalda cual nazareno a pleno sol de julio, pues quizás me planteaba si ir o no, pero resulta que no es así.
Para mí el Orgullo es la fiesta en la que más cómodo me siento: si quiero bailar puedo hacerlo con mucha más libertad que en cualquier otra fiesta, la gente no está cohibida por el quédiran de su pluma, de cómo visten, de cómo hablan o de cómo se mueven. En cualquier otra fiesta no hay el mismo ambiente, la misma libertad que me puedo encontrar cuando estoy por las calles de Madrid en mitad del desfile de carrozas. Y por supuesto, para mí, pese a la gran fiesta que puede suponer, tambien implica un acto de reivindicación, una forma de concienciar, de que no pasa nada,de que los niños LGTBI que en sus casas vean por las noticias que la capital de su país está CELEBRANDO la diversidad y que las calles están abarrotadas de gente que les puede apoyar y entender, se den cuenta de que no están solos.

No estoy orgulloso de ser gay por haber nacido gay, estoy orgulloso de ser gay por vivir en una sociedad que discrimina, infravalora y perjudica a mi colectivo, y sin embargo tengo la suerte de poder decirlo abiertamente sin permitir que nadie me pise por ello.
Mi caso particular es de un chico con mucha suerte. No he tenido realmente nunca ningún problema serio por ser gay; he recibido insultos y comentarios ofensivos en algún momento de mi vida, y alguna que otra situación desafortunada con machirulos, pero nunca mi autoestima se ha visto dañada por este tipo de comentarios (no de un modo grave y dañino)
He tenido la suerte de tener unos padres que carecen de prejuicios y supongo que he sabido elegir las amistades correctas, porque, si un amigo te rechaza por tu orientación sexual, y cambia su actitud contigo, entonces no es tu amigo, o no deberías querer tenerlo como amigo.
Hay personas que no aportan nada a la sociedad y solo suponen un retroceso en la mentalidad global social. Pese a que soy relativista, no creo que todas las opiniones sean válidas, y la homofobia (como el machismo, el racismo o la transfobia) no es una opinión como otra cualquiera que haya que respetar y aceptar. La intolerancia no es libertad de expresión, sino una conducta que hay que denunciar y modificar mediante la educación, para que las futuras generaciones que vengan, no tengan que encerrarse en ningún armario, ni sufrir acoso por estar en el cuerpo que no les corresponde.
Yo, una vez mi círculo y entorno supo que era gay y que eso no significaba ninguna diferencia en nada, tuve el coraje de poder hacerlo público el 20 de febrero de 2015, y lo hice tal que así, un día que sin duda para mí es muy especial, ya que supuso la ruptura total de la barrera que me impedía actuar tal y como soy.

Y ahora me dirijo a todos los heterosexuales ofendidos del mundo: si creeis que tenéis que reivindicar una semana para el Orgullo Hetero, hacedlo. Reivindicar que nunca os han insultado por daros un beso con vuestra pareja por la calle; festejar que no tenéis ningún tipo de problema en los colegios, institutos o trabajos por vuestra orientación sexual; celebrad que vuestras familias en Navidad os preguntan que si tenéis novia, y no tenéis que fingir que lo que tenéis es novio; y alegraros de que nunca os han prohibido casaros, tener hijos y que nunca os han metido en campos de concetración por ser heterosexuales, y por supuesto, aplaudir que nunca sufriréis por un insulto que os humille y os haga sentir como si valieséis menos por algo que no habéis elegido ser.
Si de verdad creeis que necesitais celebrar todo este tipo de privilegios que la sociedad os concede, pues... hacedlo ¿no?
Nadie os lo va a impedir, tenéis íconos heterosexuales en todos los ámbitos sociales: monarcas, jefes de gobierno, cantantes, actores, escritores, periodistas, científicos.
El 99% de las películas románticas tratan de parejas hombre-mujer, al igual que el 99% de las canciones de amor, o de los libros con algún tipo de romance. "Alaaaaaaaa, no tanto", diréis. ¿Lo dejamos en un 95% mejor? Menos te aseguro yo que no. Sigue siendo un porcentaje alto ¿no?, ¿nadie ha escondido su heterosexualidad en ningún momento de la historia? Vaya... la sociedad nunca os ha metido en ningún armario mágico e inexistente para reprimir lo que sois y lo que sentís, joe, apuntadlo en la lista de cosas que celebrar en el Orgullo Hetero.

Yo la verdad que sí que he tenido mis referencias gays a lo largo de mi vida. Escuchar Born this way con 12 años y darte cuenta de que tu orientación sexual está incluída en la letra de una canción que suena todos los días en la radio, hace que tengas esperanza en que la gente acabará por aceptar lo que eres sin que nada cambie sólo porque te gusten las personas de tu mismo sexo.
No soy fan de Lady Gaga, pero gracias a personas como ella, como Freddie Mercury o como Fangoria, hemos conseguido avanzar con pequeños pasos a través de la música, a través del arte; motor que yo considero esencial en el progreso de las sociedades.

Por último quiero dar un pequeño consejo y recomendación a toda esa gente que parece que necesita comentar lo que opina sobre la gente LGTBI cuando la ve por la calle.
Si te desagrada que dos chicos se besen en la calle, o que no sepas distinguir si alguien es hombre o mujer; no los mires. Sigue con tu vida. Quizás el beso entre una chica y un chico hay a quien le desagrada, y sin embargo nadie lo manifiesta ni con miradas intimidatorias, ni con insultos, ni con amenazas.
Disney hizo en 1994 una de sus mejores películas en la cual incluyó uno de los mensajes y lemas vitales más importantes que se han podido dar nunca, y que aunque ahora ya suene muy hippie o muy paz y amor, nunca una situación como ésta pudo ejemplificar mejor su importancia: Hakuna Matata: vive y deja vivir.
No necesito saber si apruebas o no mi forma de vida cuando camino por la calle, por lo que prefiero que mires, juzgues todo lo que quieras en tu cavernícola cabeza, y calles. Porque no necesitamos que personas cerradas de mente corten las alas a quienes necesitan volar.


lunes, 17 de julio de 2017

Welcome to my blog

Como ya dice el título de esta entrada, ¡bienvenidos a mi blog!, la verdad que este post va a ser un poco coñazo, pero antes de poder escribir sobre esos temas que de verdad quiero expresar, necesitaba hacer una pequeña introducción al blog. Una presentación. ¿Quién soy yo?, ¿qué significa "todas las cajas de Pandora"?, ¿cuál es la función de esta plataforma?
Esas tres preguntas son las que voy a intentar responder a continuación.
Lo primero de todo, el diseño de la página es provisional, ya que soy nuevo en esto y voy poco a poco, así que siento que sea un poco cutre y espero ir mejorándolo con el tiempo.
En segundo lugar, vamos a matar dos pájaros de un tiro. ¿Cuál es la función y que significa el título de este blog?
"Todas las cajas de Pandora" hace referencia, como es obvio, al objeto de la mitología griega la caja de Pandora, donde según el mito, Pandora decide abrir este recipiente liberando todas las desgracias humanas existentes. De este mito procede además la cita de la esperanza es lo último que se pierde ya que la caja se cerró justo antes de que la esperanza se liberase.
Mi intención con el blog, es hablar de todo aquello que considere de interés, tanto para mí como para el resto de personas. Muchos de los temas de los que tengo pensado hablar son algo controvertidos, y por ello decidí que el blog debía llamarse así, como si cada una de las entradas que publicase fuese una pequeña caja de Pandora.
Explicado esto, falta yo creo lo más importante. ¿Quién soy yo?
Supongo que la mayor parte de los que estáis leyendo esto ya me conocéis, bien en persona, bien por las redes sociales, sabéis por lo menos quién soy, pero para quién no me conozca de nada, he decidido hacer un pequeño 20 cosas sobre mí. Al principio había puesto datos básicos, "Me llamo Álvaro Chorro", "tengo casi 18 años", "me gusta ver series, escuchar música"... pero la verdad es que creo que estas cosas no interesan a nadie, así que he decidido escribir cosas que realmente puedan llamar la atención, tanto para los que me conocen, como para los que no:

20 FACTS ABOUT ME
1. Mis dos películas favoritas son las francesas Amélie y Jeux d'enfants.
2. Ser actor va a ser el sueño frustrado de mi vida.
3. Me considero una persona tolerante con todo el mundo excepto con los intolerantes.
4. Desde pequeño siempre me ha encantado el mundo de Harry Potter, aunque ya no tengo tanto fanatismo como cuando era un niño.
5. Me considero una persona por lo general fría. No soy muy de muestras de cariño físicas, prefiero demostrar las cosas con hechos o mediante la confianza.
6. La única frase con la que me quedo y comparto de Filosofía de 2º de Bachillerato es "Yo soy yo y mi circunstancia" de José Ortega y Gasset.
7. Me parece que las personas que no creen que haya vida fuera de la Tierra, solo se están autoengañando sobre una realidad. No podemos ser lo más importante que ha parido el Universo.
8. Creo que las palabras, los términos y conceptos que usamos para designar realidades, solo las limitan y contribuyen en ocasiones sin quererlo a la discriminación, como pueden ser los conceptos de amor, matrimonio, masculinidad o belleza
9. Para mí, el arte es uno de los motores principales para el desarrollo y evolución de las sociedades.
10. Mi cuadro favorito es la noche estrellada de Van Gogh.
11. Me gusta conocer gente, abrirme a nuevas personas con las que se pueda hablar de todo, con independencia de las distintas opiniones que podamos tener.
12. Creo que en el futuro, se considerará a partir de la aparición de Internet, el cambio de la Edad Contemporánea a una nueva era, ¿la Edad Tecnológica tal vez?
13. Soy un alma nocturna. No recuerdo cuando fue la última vez que tardé menos de una hora en dormirme. No sé si tengo insomnio, pero algo parecido seguro que sí. Por la noche suelo encontrar a mi yo más reflexivo y filosófico. Y también al más loco.
14. Además he sufrido en numerosas ocasiones parálisis del sueño (aunque nunca se me ha aparecido nada ni nadie, y toco madera para que siga así)
15. A lo largo de mi vida creo que solo he sido auténtico fan de Ed Sheeran. Ahora mismo me sigue gustando muchísimo, pero considero el fanatismo hacia una persona (por lo general famosa y que realmente no conoces) una exagerada muestra de importancia y dependencia, la cual no quiero compartir.
16. Tambien soy algo dramático, lo cual estoy intentando cambiar visualizando los problemas y preocupaciones presentes como pensamientos que en el futuro solo servirán para reírme o flipar.
17. Para saber si alguien me gusta, primero me tiro mucho, mucho tiempo preguntándome y descubriendo si me gusta; por lo que ha habido más personas que creo que me han gustado, que personas que finalmente me hayan gustado. Todas ellas heterosexuales (en principio, y por desgracia).
18. No soy de llorar ni con libros, ni con películas, porque aunque con lo que esté viendo o leyendo empatice mucho, no me suelen cautivar lo suficiente.
19. Aunque por supuesto, hay grandes excepciones; la película que más me ha hecho llorar ha sido Pride
20. Mi profesor de filosofía decía que soy relativista (y así es), a lo que yo añado que tambien soy algo nihilista (no creo en Dios, en el karma o en las supersticiones). Creo que son buenas invenciones para controlar a las masas en sociedad (sobre todo en el caso de Dios) pero respeto a quien sí decide creerlo.
Y esto es todo amigos, espero que os haya llenado el alma cotilla estos datos sobre mí, y que seáis fieles seguidores de mis próximas publicaciones. ¡Disfrutad de los 40 grados a la sombra de estos días! Ah, y como soy nuevo en esto, agradecería si queréis compartir vuestras opiniones conmigo, sobre el blog, las entradas o lo que sea. Podéis hacerlo aquí en los comentarios, o a través de un mensaje en mis redes sociales, ¡muchas gracias!